jueves, 8 de junio de 2017

UN CAFÉ BIEN CARGADITO

23 de mayo de 1963

Hora: 14,10.

- "Cariño, ¡qué pronto vienes!”
"¿Qué te ha pasado?" ¿Qué trae, Juanma en la cara? ¿Y esos arañazos? Es poca cosa. Mañana no queda nada.
 "A ver, la caja de las medicinas. Carmen, mire en el primer cajón del mueble de baño. Traiga el agua oxigenada para el señor. Hay gasas debajo de las tiritas".
Siéntate aquí y te limpio". Sabía que algo iba a pasar.
- "¡No me hables, Paquita!" Esta no te la paso.
"Te he dicho mil veces que no te metieras dónde no te llaman..." Se va hacer la tonta y luego la lagrimita.
"Me has hecho pasar una vergüenza. Te voy a matar". Quieto, quieto.
"Mira que te avisé, que ella sabía lo que se traía entre manos". No me mires con esa cara que lo sabes.
"¡Ay! ¿Como quieres que me esté quieto?". Ay, escuece.
 "Ese..." tontolaba....  "se me ha echado encima. Y menos mal que estábamos solos. En la Ronda. Se acercó y me echó mano". No tiene media hostia.
- "Váyase a calentar la comida. No se preocupe". Le va a dar algo. No me mira de frente.
-"Que quién eras tú para meterte en sus asuntos y dale con la matraca y me echó mano." Podía haber sido peor. Uf, menos mal que me contuve y le paré. "Ella, sí, ella se lo ha contado todo. ¡Que esa te mangonea! Te lo he dicho mil veces. Y así pasa lo que pasa."
-"Cálmate hombre". Una mal bicho y un calzonazos, juntos.
-"Te prohibo terminantemente que la vuelvas a ver." Esta vez me hace caso, ¡vamos que me hace caso!.
"Lo tuyo es la cocina. Te lo he dicho mil veces. Métete en tus cosas, que no vales para otra cosa." ¡Con lo lista que eres mujer cuando quieres!.
"Como me entere yo que le dices algo más, de verdad que te mato".
"No pongas esa cara, ni empieces como siempre con tu lagrimita". Ya esta todo. A llorar y se acabó.
- "Pero..., ¿Qué ha pasado, Juanma". Ha sido el putero del Manolo, no puede ser otro.
"Pero, ¿qué he hecho?¿Qué te ha contado?"
"Cómo iba a imaginar yo que ella..." Será zorra y consentidora.
"¡Y mucho menos que se lo iba a contar a él! La muy putón.
Estate quieto, hombre. Y acabo antes. Tire las gasas, por favor. Ahora sirvo la comida." Menudas ojeras tiene. Tiene sueño y hambre.
"¡Qué me dejes! Cómo te vas a limpiar tú. Ya está. Sólo es un arañazo de nada, como si te lo hubiera hecho una de las niñas." Ni se le nota, ¡menos mal.
"No te enfades tanto, cariño. Yo ¡como iba a imaginar! Ya lo decía mi tío: eres como es el asa de un cubo, Cuco. Muy pero muy boba"
"No le has hecho nada, ¿verdad?" Es capaz de haberle dado. Se ha controlado.
"Son tal para cual. Y yo, imbécil, que soy una imbécil, que creía que lloraba de verdad, que si no aguantaba más los cuernos que le ponía, que si vivía un infierno, que no podía más, que se iba a suicidar. ¡Menudo infierno, consentidora que es una consentidora!"Menuda mosquita muerta y yo que la creía.
"Y luego va y se lo cuenta". Como me iba a imaginar que se lo contaba. ¿A nadie se le ocurre...?Esta se lo contaba todo.
"Y bien que se va con él a pasar la noche por ahí. ¡Total no le gusta! Le gusta más..." el asunto "que a un tonto un caramelo".
- "Te he dicho, Paquita, que te calles". No se calla nunca. No va a parar.
"¿Qué que has hecho?" Tú y tus ideas de casquero.
"Vete a preguntarle a tu amiga. Anda, pregúntale. No quiero saber más." Tengo hambre, joder. Y sueño.
"Ponme la comida. Me echaré un rato." ¡Qué bien huele! Este vino de Noblejas está rico. Estoy seco.
- Lo de hoy le va a gustar. Me ha salido bueno el estofado. Se me han quitado las ganas. Todo me huele raro.
-¿Te sirvo un poco más? ¿Está bien de sal?.Tengo un queso buenísimo, muy curado, como te gusta. Se lo encargue a mi madre, del señor Andrés. Anda come un poco más"
- "Con un café, listo. Me echaré un rato en el sillón."No, no quiero más. Luego he quedado con Parra para ver lo de la nueva escopeta. El domingo vamos al coto de Villasequilla, a dar una vuelta, a una bandada de perdices que vimos y le queremos dar una mano".
-"Bien". Ya está mas calmado. Esto no se va a quedar así, ésta me oye, me lo tiene que aclarar. Menuda hija de su madre. A ésta me la busco, toma que si me la encuentro. Y verás como está en la glorieta, sentada en el quiosco. "Carmen, luego planchamos los babys que estarán ya casi secos. Yo voy a salir.”


Hora: 18,15

- "¡Qué casualidad, Juli". Ya sabía yo que estaba aquí.
"Iba a comprar unos botones a la mercería."
"¿Sabes que se han peleado, que han llegado casi a las manos? Menuda escandalera. Menos mal que nadie los ha visto nadie." Será mosquita muerta. Y pone cara de no saber nada.
¿Cómo se te ocurre decirle nada? ¿Y tú te llamas mi amiga?"  No te pienso dejar hablar.
"Por mí como si te pone los cuernos en tu misma cama, una y mil veces."
"No pongas esa cara ni me vuelvas a llorar, no tienes vergüenza."
"Como  dice Juanma, con lo cuchara que has cogido, con esa comes. Bien sabes por lo que te casaste con él". Será capaz ¡no me quiere contestar! Ni mus, no vas a decir ni mus.
"No te expliques. ¿Contárselo? Que ya te veo yo a ti. Con lo que te gusta ..."el asunto.
"Tú y yo ni nos conocemos. Ni los buenos días desde ahora." Ahí te quedas.

Hora: 18,40

- Se me hará tarde. Ahí viene Angelita.
- "¡Vaya una cara que tienes, Paquita! Hija, parece que se te ha muerto alguien."
-" Nada, un disgusto, una cosa tonta de la mayor".  Disimula, que no te note nada.
"No es para tanto, ya lo sé. Son niños. Pero estoy harta y me he puesto a llorar como una lela."
"Ha perdido un botón del abrigo y como era forrado y no me queda un trozo de tela, ahora se los tengo que cambiar todos. A gastar dinero y tiempo. Me voy de prisa, mira la hora que es". Como siga aquí me lo saca.
"Chica, tengo unos desarreglos otra vez. Espero no estar embarazada de nuevo. Aunque si fuera un chico, no me importaría. Mañana te veo".

Hora: 19, 15

- Qué calor para estar aquí sentada. Son ocho para coser. ¡Esta niña!
Quién me iba a decir que se lo iba a contar. ¡Anda qué! Menos mal que no ha pasado nada. Y mejor, esa gente lejos que no traen nada bueno.
Yo solo quería ayudarla. Con la mala vida que le está dando. Pero ella se lo ha buscado. "Carmen, mire porque se pelean."
Y yo que me quedaba con sus chicos por la tarde.
- "Paquita, Qué te dejo a los chicos un rato y me voy a dar una vuelta con Manolo. Solo un ratito, ya sabes". Eso me decía.
Bien que la dabas, sí, un par de vueltas en redondo. Y luego traías una cara bien contenta. Y tu suegra en misa. Y yo te traía a los chicos cenados.
Ya me lo dice mi madre. Esa Juli no es buena, te engaña. Y yo pensando que, como siempre, ya está siempre mi madre en lo peor ¡Qué mala leche! Más sabe el diablo por viejo que por diablo".
- "Paquita, que tiene otra tía, lo sé." una y otra vez.
"De verdad. Que ésta es una nueva. El otro día casi los pillo en casa". Será otra más.
Parece que la estoy oyendo. ¿Cuidado que me pincho y lo mancho encima. "Me lo dijo la portera, la tía cotilla. El otro día vi a Manolo entrar con tu prima, esa del pueblo que viene a veces, por las tardes. Y con rintitín. Es un sinvergüenza, Paquita, un sinvergüenza".
-Y yo, encima la creía. "Juli, no llores más. Ese Manolo no se merece ni una lágrima. No tiene derecho a vivir. Y encima con tu suegra en casa. Que lo sabe todo y lo cubre, la alcahueta".
-  Y seguía con su rollo. "Como es su madre, le justifica todo.  Juli, bonita, me dice la buena señora, son cosas de hombres, y nosotras a callar que nos ponen un plato caliente todos los días. Hija, es lo que hay, que le vamos a hacer. Pero yo creo que lo saben hasta los chicos". Eso sí me dolía, los pobres niños, en esa casa.
- Y yo dale que dale. "Juli, no te puedes quedar así, sin hacer nada ¿por qué no lo arreglas? Que se puede, mujer. Seguro. Mira, Juanma echa unos polvos en la oficina para las ratas, Raticida Ibis se llama. En la droguería. Si cada mañana le echas una cucharadita pequeña en el desayuno, en un café bien cargadito, con azúcar, ni se entera. Y como dices que tiene el estómago delicado." Ese no tiene nada delicado. Menudo caradura.
- "Tú crees, Paquita? ¿En serio? ¡Me dan unas ganas de hacerlo…!
¿No lo notará?
"A mí estas cosas....Y no te rías que no tengo cuerpo para risas".
- Pero si yo no se matar ni las moscas. "No creo. Tú, bien cargadito. Y quita esa cara de susto Julita. Es una ocurrencia, mujer. En el cine funciona. Hija, así no puedes seguir". Si me daba hasta pena verla llorar. Falsa, más que falsa.
Y tú vas y se lo cascas. Y él, claro, a Juanma. Que lo sabe todo. Que ella se lo ha contado. Que quién soy yo. Que qué me he creído. Que si tu mujer esto, que si tu mujer lo otro. Encima, el tío chulo se pone gallito.
Y tú, como tantas veces, un buen revolcón y sigues otra temporadita. Esta vez no me has dejado a los chicos ¡eh! Esta vez bien que se ha quedado la alcahueta de tu suegra.
Con tu pan te lo comas, Julita. Para mí, no existes. Estás muerta.
Y esta boba, que me parieron boba, a aguantar. A ver cómo lo arreglo yo ahora con mi Juanito.
El sábado mando a las niñas al cine con la abuela y nos quedamos solos un rato. A ver si está de mejor humor.
- "Tenga el abrigo, Carmen, y dele una pasada de plancha al forro."


Hora: 20,10
- Se me ha echado la hora encima. ¡Malditos botones! Tengo unas nauseas".
"¿Niñas, ¿habéis colocado la cartera?"
"Carmen, póngales el baby limpio en el sillón de la entrada".
"Vamos a poner la mesa para cenar. ¿Están calientes los boquerones para el señor?".
"Métalos en el horno. Debe estar al caer".



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